Registro diario del estado de ánimo
Andy gira en torno a una pregunta diaria: cómo te sientes ahora. Tocas uno de los cinco niveles de ánimo y guardas. La escala mantiene el mismo orden cada día, para que el check-in siga siendo rápido cuando solo quieres una lectura sencilla de cómo ha ido el día.
La pantalla de inicio gira en torno a una pregunta: cómo te sientes ahora mismo. Tocas desde Muy bajo hasta Genial y la entrada se guarda. Ese es el ciclo básico.
1)El check-in diario
Muchas apps de diario piden entradas largas cada noche. Andy mantiene el paso diario pequeño a propósito, para que el hábito sea más fácil de sostener durante meses.
La escala es la misma cada día. No tienes que reaprender la interfaz cuando ya estás cansado.
Si te saltas un día, la app no te penaliza. El siguiente check-in aparece cuando vuelves a abrir Andy.
2)Los colores y lo que verás después
Cada nivel corresponde a un color que volverás a ver en la línea de tiempo y en los gráficos, lo que hace que repasar una semana de entradas sea más rápido que leer solo texto.
El registro diario del ánimo se combina con emociones, notas y pantallas de repaso opcionales. Empieza solo con el toque de ánimo y añade detalle los días en que tengas energía.
3)Por qué ayuda un pequeño toque diario
Mucha gente usa el toque diario como ancla en las semanas de ansiedad, porque deja constancia de que el día existió incluso cuando la memoria luego lo comprime todo en un borrón. Con los meses, el registro se convierte en datos con los que contrastar tu intuición, que suele estar sesgada después de dormir mal o de una racha de reuniones estresantes.
Si ya registras el sueño o el ejercicio en otra app, Andy sigue aportando valor al capturar el ánimo sentido en el momento. Puedes cruzar esos datos de un vistazo en la línea de tiempo sin juntar varias apps en un solo panel.
¿Check-in por la mañana o por la noche?
A mucha gente le funciona el check-in nocturno porque el día ya está casi completo. El de la mañana captura la noche que has pasado o el nudo en el estómago antes de las reuniones. Ambos valen, siempre que seas lo bastante constante como para comparar semanas.